Entradas

NAVEGANDO POR LOS FIORDOS NORUEGOS

Imagen
Después de las últimas decepciones sufridas de proyectos que, igual que han llegado se han esfumado, no dude en tomar un vuelo e ir a conocer al armador y a su velero de éste último que me había parecido interesante, un español en Noruega buscaba tripulación para cumplir su sueño, pedirse una excedencia para navegar con su velero durante un año, bajando desde Noruega al Mediterráneo, Canarias, Cabo Verde, cruce del Atlántico, Antillas, Bermudas, Azores, Inglaterra y vuelta a Noruega. Tren de Valencia a Alicante, porque desde aquí no había vuelo, y luego 3 h de vuelo a Oslo. Como prometió el armador estaba esperándome en el aeropuerto, “typical spanish”, pensé, bajito y moreno, jajaja….rápidamente se ofreció a llevarme una de mis dos mochilas que me hicieron sentir un sándwich todo el viaje y nos dirigimos a su coche. Un poco sucio y destartalado, pero lo justificó rapidamente porque todos sus esfuerzos habían ido dirigidos en los 3 últimos años al barco y a la hucha para el viaje, asi

RETORNANDO A LAS PITIUSAS

Imagen
Ansiosa por volver a hacer millas tras mi convalecencia por la cirugía de mi hombro derecho, propuse a un recién adquirido amigo, largar amarras un jueves cualquiera y navegar una semanita. En estos momentos es cuando soy consciente de lo privilegiada que soy siendo por fin dueña de mi agenda. Asi que llegué a bordo junto con la compra el miércoles tarde y una vez estibada, hicimos una cenita guay en la bañera, con unos calamares que el armador había tenido el detalle de comprar y un buen jamón serrano y queso, mojadito todo con un vino blanco primero y tinto después, y con una agradable charla para empezar a conocernos. Como había convenido con las primeras luces del alba, ya estábamos levantados, liberamos cable, amarras y a las 7:00 HRB dejábamos atrás el amarre 15/3 del RCNV. OceanDiva es un First 42.7, noble aunque no tan nervioso como el First40.7, este es del 94, 4 años más que mi añorado Libertyenlamar, y su habitabilidad es increíble, además se nota que su armador vive a bord

DREAMKETING

Imagen
Era mediodía, un sol tremendo brillaba y el cielo estaba despejado, todo apuntaba a que habría un sunset espectacular. El velero, de solo 34 pies, se comportaba noblemente, levemente escorado, amurado a Estribor, el típico Garbi de la zona le hacia andar a unos 6 nudos. Mi primera travesía en solitario, la había hecho muchas veces, pero nunca completamente sola. De repente, en el horizonte empecé a divisar unos nubarrones, no había prevista tormenta, no seria nada importante pensé. Pero conforme avanzaba rumbo 90º hacia Ibiza y el skyline de la costa empezaba a ser cada vez más fino, los nubarrones empezaron a acercarse amenazantes. Adiós a la puesta de sol, en unos minutos empezaron las primeras gotas de agua, bajé a por mi chaqueta de agua y me puse el arnés. Recogí un poco de Génova y puse un rizo a la vela Mayor porque los chubascos siempre suelen traer viento. Cuando vi los primeros rayos por Babor, saque un trozo de cadena que llevaba en un tambucho y la eche al agua por la popa

SAIL THE WAY

Imagen
  Hacía tiempo que tenía ganas de navegar por el Cantábrico y cuando vi la primera noticia sobre “Sail the Way” me dije, es la mía para matar dos pájaros de un tiro, navegar por el Cantábrico y hacer el camino. Así que me enrolé a través de Sailwiz en un velero de Santander. Haríamos 3 días de navegación, de Santander a Coruña y de allí 3 días andando hasta Santiago. Cada etapa tenía unas millas mínimas y teníamos que arribar a puerto para que nos fueran sellando la cartilla del peregrino, al igual que el tramo andando, donde cada dia teníamos que hacer unos km y nos iban sellando en las posadas que íbamos parando. Conmigo tambien se vendría una amiga, nueva adquisición como grumetilla, desde que el año pasado viniera como tripulante en la semana de Tantra Sailing que patroneé, asi que ambas, y gracias a un amigo suyo, emprendimos viaje hacia Zaragoza, donde después nos unimos con una tercera tripulante y peregrina de esta aventura, que nos había ofrecido amablemente ir en su nuevo v