libertyenvozalta

harta de ser politicamente correcta toda mi puñetera vida, ahora voy a gritar, voy a chillar, voy a decir y ser como soy, si tu me quieres leer genial, sino, me da igual.............

miércoles, abril 04, 2018

Ruta de la Sal 2018

Acababa el año haciendole la obra viva y reparando el motor, e iniciaba el año con la tesitura de si hacerme la cocina nueva o comprarle una Mayor nueva y me inscribia en las 200millas. El último posible comprador me hizo tomar la decisión, cuando me hizo un check list de cosas que necesitaba comprendí que antes que rebajarle el precio mas, preferia gastármelo en él y seguir disfrutandolo. La excusa fue las 200millas, de las que finalmente me retiré por aviso de temporal, aún habiendo tomado en muy buena posicion la linea de salida.
La siguiente oportunidad seria la Ruta de la Sal, en su versión Salina. Fdo podia acompañarme, y JC también se apuntaba, avisé a los JASP pero en esta ocasión no se sumarian, uno porque preferia participar con su velerito y el otro por problemas de negocios. La que no me fallaria finalmente fue mi querida Ana, descubrimiento en la Sal17, y llamé a otra chica más de las conocidas este año en Natural Laydies, Marlen, y la última adquisición seria otra chica que me recomendó Xema y que trás una breve conversación, decidí darle un voto de confianza, MJ. Porque lo importante al empezar es tener una buena actitud, para poco a poco y a base de millas ir logrando la aptitudes necesarias. Además siempre que me encuentro a chicas así, con tanto entusiasmo por aprender, me veo reflejada en ellas hace unos cuantos años, y me siento en la obligación de alguna manera, de devolver esas oportunidades que a mi me dieron otros.
El barco lo trasladamos mas de una semana antes desde Altea, por la mala prevision que ya habia el finde anterior, y es que llevamos un añito de constantes borrascas que nos llegan del Atlántico y nos barren la peninsula de W a E. Siempre son los vientos mas fuertes, F7/8.
El miércoles como novedad, organizaron una charla de seguridad en el club, en los últimos meses han habido varias desgracias por MOB (hombre al agua) y es lógico el intentar concienciar a toda la flota y que nadie se confie.
Al finalizar, como siempre, ofrecieron un arroz y una picaeta con unos vinos bajo la carpa, mas bien escaso como siempre, pero te permite ya tener el primer contacto con el resto de tripulaciones, algunas amigas y otras solo conocidas, pero confraternizar al fin y al cabo. Luego rematamos en el chiringo cuando llego Ana, para luego irnos a un pub "La chica de ayer" con musica en directo, al estilo del desaparecido Blues y que yo no conocia. Lo pasamos muy divertido pero fuimos buenas y a una hora razonable nos fuimos al barco, mañana habia reunion de patrones a las 10a.m aunque la salida no era hasta las 14h.
Así que tras la reunión y saludar ya a Tato, un amigo de Ana de Javea, hicimos algo de pasta a bordo, para salir con los estomagos llenos, y una breve reunión con toda la tripu recordándoles donde estaba todo el equipo de seguridad abordo.
Soltamos amarras sobre las 13h, parando en la gasolinera a repostar 50€ para tranquilidad de algunos, y ya que la aguja no marca bien.....
Por error puse el canal VHF 67 en lugar del 77 que era  el de la primera parte de la regata, así que no oimos el procedimiento y me evite los nervios o la tensión de esos momentos, cuando oímos la bocina final nos limitamos a seguir a los buenos, tras testear que el lado mejor de la línea era junto la baliza cuadrada. No obstante, una gran encalmada nos hizo perder mas de 1h en la bahia de Denia, mientras veiamos a los grandes apuntar al cabo San Antonio de Javea y escaparse rápidamente.
Pero una vez lo conseguimos fuimos superbien durante unas cuantas horas con el cod. 0 en un descuartelar y luego el Genova ciñendo. Un Balearia nos enfilaba por la aleta de Er, pero claramente ví que modificaba su rumbo para esquivarnos, asi que  no modifiqué el mío. No tuvieron tanta suerte el Adelie, que colisionaron con un mercante, segun oímos por el canal de la regata relatar por otros barcos próximos. Al parecer iban con el Henaker izado y no lo vieron, pero realmente el mercante debió de modificar su rumbo porque siempre una embarcación a vela tiene preferencia. En lugar de ello, no solo no dieron auxilio, sino que apagaron el AIS, aunque antes alguien avispado de la flota tomo el nombre del maldito mercante y que iba rumbo a Algeciras.
Tambien durante un ratito compartimos visual con el Porteño,de nuestra amiga Pilar, que envidia nos dieron por un momento, pensando que en unas horitas ellas estarian en puerto, ya que hacian la Minisal.
El role a SW se hacia de rogar, aunque ya teniamos rumbo directo a Cabo Barberia y hacíamos
puntas de 8 nudos que nos permitieron compensar el tiempo perdido en la encalmada, todo pintaba maravillosamente, hasta un par de delfines vinieron a saludarnos y regalarnos un par de saltos junto a nuestra banda de babor, buen augurio, nada nos podía hacer sospechar lo que se nos venia encima. Oimos tambien el parte meteorológico, F5/6 según lo previsto, seria durillo porque tendríamos que ceñir en el ultimo tramo, pero nada no superable. Así que seguimos a buen ritmo y las 60millas directas de Denia a Barberia las haríamos en 10:30h solo media más a la prevista, eran las 00:30h cuando pasábamos y un par de horas escasas después, Punta Rotja, para enfilar hacia el norte, Tagomago. La luna llena nos iluminaba el caminito de plata, las guardias empezaron a rular, la noche era plácida, unos 20nudos por la aleta de Br, ya se había establecido el SW. Habiamos decidido meter ya un rizo antes de llegar al Cabo, para afrontar la noche mas tranquilos y porque el Libertyenlamar a partir de 18-20, anda mucho mejor reduciéndole velamen y con menos escora y efectivamente, a partir de hacerlo adelantamos a mucha flota. Ello nos animó y relajó, todo iba según lo previsto hasta que salí a mi segunda guardia a las 04:30 a.m, ya note que el piloto no podía y me puse a la rueda, el ángulo empezaba a cerrarse de aleta Br a Través y a subir por tanto el aparente y las olas empezaban a ser mayores y eso que estábamos a sotavento y la isla se supone que nos tapaba. Fue sobre las 06a.m en la segunda parte de mi guardia con Ana, cuando ya dí una voz para que subiera Fdo y JC y tomáramos el segundo rizo a la mayor, puntas de 25 nudos hacían que el Libertyenlamar trotara cono un caballo salvaje. Aun así cuando alcanzamos el Norte de Tagomago y tenia que empezar a cerrar ángulo para Portinax, ya me era muy difícil hacerme con él. El código 0 empezó a soltarse de arriba y hubo que bajarlo rápidamente con cuidado de no caerlo al agua. Las olas nos barrían la cubierta para acabar encima mía que agarrada con la línea de vida intentaba que no me barrieran con ellas. 36 nudos dieron la voz de alarma. Alguno propuso retirada, otros preferían seguir, enfilé detrás de uno que pasaba a palo seco y que anunciaba por radio que se retiraba. Los primeros acababan de dar su paso por la línea de meta y por Portinax lo habían hecho sobre las 4:30a.m, nos llevaban casi 3horas, seguramente no les pilló o muy poco. Dudé si el palo aguantaría, ya no tenia mas rizos que meter y mi Genova con almacenador no es la mejor configuración para mal tiempo.
Así que sintiéndolo mucho y tras unos minutos de silencio, de esos en los que intentas consensuar únicamente con EL, convine y anuncié que nos retirábamos.
Busqué refugio pegada a tierra entre la isla y Tagomago para bajar la mayor y a motor pusimos rumbo a CN de Ibiza, donde sabiamos que también teníamos amarre de la regata.
Mas tarde Salvamento Maritimo daría aviso por radio de temporal y ordenaria a toda la flota buscar refugio sin mas demora, y dar por finalizada la regata. Lo previsto para el sábado se había adelantado!
No nos acostamos, baldeamos para endulzar la cubierta y nos fuimos, con todavia los trajes de agua a regalarnos un buen desayuno de huevos fritos con jamón al bar del naútico. Luego alquilamos un par de coches, nos dimos unas duchas calentitas y nos fuimos hacia San Antonio, donde nos tomamos la copa de bienvenida y empezamos a coincidir con otras tripulaciones.
Decidimos picar algo de comer en la Taberna Pepe, tapas españolas variadas, y estando casi finalizando se unió la tripulacion del Texan , Bolche, su armador y patrón y Tatto, ambos del CN de
Javea y amigos de Ana, que iban solo a dos, aunque no hubieron barcos suficientes para tener clase a Dos, y que fueron de los que a escasas 10millas se retiraron por la orden de Salvamento Marítimo.
Venian con las cejas llenas aún de sal y el gesto encajado como si siguieran negociando olas!
Pero poco a poco fueron relajándose y uniéndose a las risas que ya llevabamos todos a base de cervecitas, y que rematamos con unos bailes, para acabar con las pocas pilas que nos quedaban, en la parte superior del Riu, que ahora estaba ya a tope con la fiesta de bienvenida. Aunque fuimos muy
sensatos y a las 12p.m como la Cenicienta, nos retiramos. Habia que conducir aún hasta Ibiza y aun nos quedaba la fiesta de mañana.
El sabado fuimos a desayunar a Rita, una cafeteria cubana que ya es  famosa por sus zumos naturales y su variada y extensa carta. Desde allí divisábamos como saltaban las olas por encima de la escollera que lleva a la terminal de Balearia, y las duchas inesperadas que propinaron las olas a mas de uno.
Nunca había visto el mar tan embrabecido dentro de la bahía.
Tras el desayuno nos dirigimos a ver los resultados que mostraban lo dura que habia sido, 38 barcos retirados, solo 30 tomaron meta. En nuestra categoria solo los dos primeros, el KIM, un First 40.7 patroneado por Marta, a quien me presentaron en ese preciso momento y que por cierto me cayó genial, natural, humilde y envenada por el mar, me relataba lo duro que habian sido las ultimas millas y a la vez lo bien que lo habia pasado. Y segundas, de nuevo, Grupo Dominguis, tambien un first 40.7
La rueda de prensa era básicamente para los vencedores, asi que nos dirigimos a hacer una visita al Porteño,el Bavaria 41 de Pilar, una de las chicas que conoci en el equipo de Natural Laydies, y que habían hecho la minisal, por lo que estaban amarraditas antes de media noche. Nos invitó a unas cervezas y nos enseñó el barco, nada que ver con los Bavarias actuales, el suyo es de los que todavia las maderas eran nobles.
De ahi al Texan, un Najad 360, exquisitamente cuidado, que nos encanto a todos, pero sobretodo a los chicos, que dieron buena cuenta de todos sus rincones, mientras nosotras empezabamos a filosofear en la bañera con Tatto, su tripulante. Finalmente acabamos invitándolos a comer a bordo del Libertyenlamar, es una de las cosas que tiene el mar, en cuanto compartes unas millas juntos se crea una camaradería como si de toda la vida nos conociéramos. Así que ni corta ni perezosa, comimos 8 a bordo, y luego se unieron 2 más a las copas de la sobremesa, mientras les relataba, de la manera menos breve posible, según petición expresa, jajaja,  como había empezado a navegar y acabado teniendo un first 40.
Otra ducha rápida para espabilarnos y ponernos los polos nuevos del equipo, para ir a la entrega de premios. Llegamos tarde y tuve que encaramarme en unas vallas para poder ver algo, pero aguantamos hasta el final por petición expresa de Pilar, que convencidisima aguardaba a que le tocara el motor fueraborda que se rifaba. Y asi fue! Todos nos quedamos flipados cuando tras no aparecer los primeros nombrados, anunciaron al Porteño, ¡guau!, una vez mas el universo nos demostraba que si pides con verdadero fervor se te cumple.
Le di la entrada que tenia de más para la cena a Conchi, la patrona del Oceánico y que nos había invitado a pasar la noche en el Catamaran que cuidaba y así no tener que conducir después de la fiesta. Aunque finalmente yo me retiré de nuevo a las 12pm con los chicos, un ataque de estornudos me dejaba fuera de servicio, pero las demás aguantaron hasta el final de la fiesta y luego de resopón en el cata, dejando el pabellón femenino bien alto!.
La previsión era de que bajara el viento al día siguiente, pero ante la duda de que quedara mucha mar del temporal, propuse navegar hasta San Antonio para al día siguiente ya tomar rumbo directo desde allí. Por ello la gente se lo tomó sin prisas y soltábamos amarras del CN de Ibiza, tras despedir a Marlen que volvia en ferry, a las 13h. Paramos en Marina Nova a repostar, solo fueron 36€, eso queria decir que habiamos hecho la regata prácticamente llenos!.....menos mal que no nos venia mal como lastre!
Y luego, cuando ya fuera de la bocana, cruzamos los Freus y pusimos rumbo a Es Vedra, la mayoría prefirió seguir del tirón aunque llegaramos de madrugada. Teniamos poquito viento de E, pero el suficiente para que hubiera barrido el mar y a penas hubiera olas, asi que una vez mas a la mediterranea, motor y vela, pusimos rumbo directo a Valencia. Les lei la historia de la isla de los Ahorcados, una de las que forman los Freus grandes, y la de la mistica isla de Es Vedra. Sacamos algo de picar e hicimos unas pizzas.

El sol estaba fuera pero sin embargo yo igual tiritaba que sudaba, era evidente que mi ataque del dia anterior no había sido alergia sino un gran catarrazo que me habian regalado las constantes olas que me barrieron en el ultimo tramo de la regata. Asi que pase toda la travesia muerta mata, devatiendome con la fiebre en el living del barco. Creo que es la primera vez que paso asi una travesia. Recordé al famoso Cocua, cuando relataba su ultimo cruce del Atlántico que cruzó completo sin salir de la cabina con fiebres altas, y el Archival cruzaba solito, chino chano, con su piloto de viento!. Para que luego digan que no tienen alma.
Durante toda la travesía seguimos oyendo el MD MD de Salvamento Maritimo por una embarcación desaparecida por el norte de Mallorca, el Semental III, con un único tripulante, que trasladaba el velero de Salou a Ibiza y que no sabemos por que, salio la madrugada del viernes con parte de Temporal. Además otra de las embarcaciones que volvían de la regata avistaron unas vengalas, y se dirigían hacia el lugar, quizás hubiera sobrevivido en la balsa......pero no volvimos a saber mas. En prensa ha salido que solo encontraron parte del velamen flotando. DEP .-(

Al dia siguiente también poco viento y además nublado, nos hizo confirmar lo acertada de la decisión, nos dio tiempo de arranchar y baldear tranquilamente, antes de que toda la tripulación pusiera rumbo a sus destinos. Un año más, una Sal más, nunca dos iguales, es lo que tiene el mar, nunca hay dos travesias iguales!
Bueno una pequeña averia en la electrónica que descubrio JC pondria definitivamente el punto final, eso siempre se cumplia, siempre algo nuevo que reparar, para que no pueda dejar de pensar en mi querido Libertyenlamar!

martes, julio 04, 2017

AGOSTEANDO DEL MEDUSA A IBIZA



Un gran festival, el Medusa, en Cullera, llevó al Libertyenlamar a pasar allí, en su río, 3 días y 3 noches, para servir de cobijo a mi hijo y 6 amigos más. Con música pun pun pan pan todo el día y toda la noche, nos hizo acabar reservando nosotros una habitación en el Hotel Sicania y dejarlos desparramados a bordo. Mi intención es que vinieran navegando, pero solo dos chicas se brindaron al bautizo, que lamentablemente fue a la mediterránea, con el viento del Garbi en el morro y, ni siquiera quisieron salir un día a fondear y darse un baño, demasiada resaca!, así que una y no más santo Tomás, dije a mi peque…..
A su término, y después de la estampida, acogimos a bordo a mi querida amiga Pura, que venía a despejarse de una larga y dura temporada como cuidadora de su madre en el hospital, para poner rumbo una vez más a Ibiza.
Eran las 19h p.m. HRB cuando nos despedimos del marinero, siguiendo fielmente sus indicaciones para salir del abarloamiento. A la desembocadura del rio, ya en la misma bocana, vimos cómo nos recibía un bravo Mediterráneo con bastante ola que nos obligaba, por mucho que negociáramos, a ir a pantocazo limpio. Con lo que ello hace sufrir a todos los barcos y en especial al Libertyenlamar, que es hipersensible a ellos. El viento solo me permitió sacar un poco de Génova y pronto tuvimos que guardarla hasta ver si al pasar el cabo de la Nao se establecía mejor y nos daba un buen ángulo. Acababa de anochecer y terminábamos de cenar, cuando Fernando se bajó a descansar un rato al living y yo tras de él a la mesa de cartas, a tomar religiosamente mi posición, lo que me gusta hacer en toda travesía cada hora más o menos. De repente él se dio cuenta de que salía agua por debajo de la puerta de nuestro camarote de proa. Levantamos rápidamente sentinas y vimos que las llevábamos todas a tope! Había que darse la vuelta, estaba claro que teníamos una vía de agua, pero ¿Dónde?. Miré en la carta y vi que el puerto más cercano era Gandía a 15 millas, unas 2 o 3 horas. Cogí la radio y di un PAN PAN para avisar a Salvamento Marítimo de nuestra posición y lo que nos ocurría. En breve nos llamó Cabo de la Nao para preguntarnos y hacernos seguimiento. Salí rápidamente fuera, vire en redondo, saque Génova,  ahora corríamos a favor con el viento y las olas, así que hacíamos puntas de 10 nudos con el motor y el Génova y las olas empujándonos por popa, había que correr todo lo posible, sobretodo mientras no descubriera Fernando por donde nos entraba. El seguía abajo con Ruben, achicando a cubazos, y
con la bomba eléctrica en marcha y no daban abasto. Revisó todos los grifos de fondo, pero nada, todo estaba correcto, y finalmente lo descubrió, la anilla de la corredera se había salido y seguramente un pantocazo saco fuera de su sitio a la corredera!! Así que imaginaros el agujero que supone no tener la corredera puesta!!!. Aun así, nos alegró que fuera eso y no una rotura en el casco por algún golpe con cualquier objeto durante un pantocazo, que era lo que más temíamos.

Cuando estábamos a unas 5 millas de CN de Gandía, les llamamos por radio para pedirles un amarre, pasaba media hora de la media noche cuando terminamos de atracar. Esperaban nuestra llamada, seguramente les había advertido Salvamento Marítimo, que estuvo llamándonos cada media hora, y nos ofrecieron el trávelin si era necesario, pero dijimos que no, que ya estaba localizada la vía y no había problema. Tengo que decir que tanto mi amiga Pura, fuera conmigo, navegando, como mi hijo dentro, achicando con Fernando, no se pusieron nerviosos ni histéricos, y todos formamos un equipo consensuado y efectivo que hizo que las cosas discurrieran sin miedos ni nervios, sino con tesón y eficacia, como debe ser en los momentos difíciles. Me siento muy orgullosa de ellos.
Comimos un poco y nos acostamos, a la mañana siguiente, a pesar de los nubarrones, sacamos todo fuera a secar, colchones y tablas de proa, sabanas, trajes, sacos, etc. El vecino amablemente nos dejó un taladrador para ponerle un pasador nuevo a la corredera. Dimos un paseo hasta la tienda náutica que hay a orilla del rio para comprar sicaflex y convencí a Fernando para que siguiéramos con nuestros planes y no aguáramos nuestras vacaciones, de Ruben, Pura y mías…..así que a las 20h, con el sunset, decíamos nuevamente adiós a la península y poníamos rumbo a Ibiza.
Haríamos las guardias entre Fernando y yo, con los edredones en la bañera, Génova y motor a unos 7 y 8 nudos, lo que nos hizo llegar 1 h antes de lo habitual y fondear aún de noche, lo que me puso algo nerviosa, ya que el fondeo estaba muy concurrido y no veía algunos barcos que no tenían luz de señalización puesta. Hubiera preferido bajar la velocidad y llegar al alba, como habíamos previsto. Fuimos a playas de Comte N, detrás de Conejera, un fondeo ya habitual, así que lo conocemos bastante bien, aun así de noche siempre hay que ser muy precavidos y en el veril de 3m echamos el ancla, aunque tuvimos que rectificar para alejarnos del catamarán que teníamos detrás, cuando salimos al cabo de las 2h de siestecilla que me eché, ya que habíamos quedado demasiado cerca y el borneo de ambos no era el mismo.
El agua turquesa nos invitó rápidamente a un baño y premié a la tripulación con un súper desayuno
de huevos y beicon, algo ya habitual después de una travesía nocturna. Ese día veríamos un espectacular Sunset entre las islas hormigas y luego salir una espectacular y casi luna llena. Era al día siguiente y la previsión era de Sur, Benirrás sería un buen fondeo y con los tambores de los hippies…pero tuve que desistir porque Fdo pensaba que estaría abarrotada siendo agosto. Teníamos boya reservada en Salinas, pero soplando Sur íbamos a estar incómodos, así que la dejamos perder, cruzamos los Freus y nos fuimos a Es Pujols, en la cara Este de Formentera. Él quería ir hasta la Mola, pero era tarde y suponía 1h más de navegación, así que nos quedamos al final de Pujols, junto al acantilado. Intentamos bucear pero no había donde amarrar la dingui en la pared de roca, y además nos dimos cuenta que las aguas turquesas estaban infestadas de pequeñas y asesinas medusas moraditas. Quizás por el agua más caliente al estar en el rinconcito. Así que el baño en pellejillo de la mañana fue rápido en popa y con vigía.
Lamentablemente cuando Pura salió a darse el suyo, resbaló, cayéndose entre la mesa y uno de los cofres, con la mala suerte de poner mal el brazo izquierdo para sujetarse y lastimárselo. Todo ello nos hizo levantar el fondeo y poner rumbo al puerto de la Sabina para repostar y llevarla al médico. Ello nos llevó 2h, tierra estaba asquerosamente abarrotada de gente. No había taxis disponibles, y había gente por doquier. Después de un buen rato en una mini consulta particular, de lo que no estaba muy claro si era un médico o un ginecólogo, porque todo lo arreglaba con una ecografía….salimos zumbando hacia el barco para poner rumbo a Espalmador, donde, esta vez sí, teníamos boya reservada a las 15h, justo para comernos una ensalada de legumbres que había hecho Fernando mientras nos esperaba.
Después de la merecida siestecita en mi hamaca bajo la botavara, bajamos a tierra a dar un paseo. Ya
no es lo que era Espalmador, seguramente porque ya hay mucha posidonia, sus aguas se han tornado verdes y su orilla estaba sucísima, por la masificación turística. Cualquier cala tiene mejor agua hoy en día.
Por la noche poníamos sesión de cine en el ordenador y sobre las 12p.m. a la cama, pero por la mañana no había manera de hacerlos madrugar, así que nuevamente nos dieron casi las 11 a.m. cuando soltamos la boya y pusimos rumbo a Cala Tarida, para pasar nuestro último día. Había bastante mar cuando llegamos, pero poco a poco, fue bajando, hasta quedarse plano, lo que facilitó mucho la maniobra para que bajara Pura a la dingui y poder ir a tierra a cenar. Era nuestra última noche y nos regalaríamos una cenita, ya que al final cruzaríamos de día, pues esa noche se esperaba temporal de F7 en Menorca y había mucho mar y viento.
Efectivamente al día siguiente, a penas tuvimos viento, pero había una ola tendida del Norte, que hizo que Ruben no soltara el timón para negociar las olas durante toda la travesía. Eso, si, ¡sin camiseta!!! Grrrrr……jajajajaja

domingo, julio 02, 2017

El 49 ANTES DEL 50 ! O LA RUTA DE LOS BEACH CLUB DE LAS PITIUSAS!



Si me despisto lo publico después del 50.......bueno, ahi va, para quien me quiera leer y quien no....me da igual!!!
Como siempre, los imprevistos de última hora nos retrasan el zarpe. Este año más que merecido, con la bienvenida a este mundo de Macarena, la nieta de Fernando.
Tuvimos que hacer la compra y prepararlo todo en el último día, tras regresar de Madrid. La otra pareja de tripulantes, tampoco iban sobrados con las obligaciones laborales. Decidimos relajarnos y no agobiarnos y, tras brindar el sunset con una botellita de cava a bordo, junto con nuestros vecinos de pantalán, “El Pangea”, que además contribuirían a la travesía aportando su dingy y su motor auxiliar, tras la pérdida el año anterior de nuestra recién estrenada dingy.
Así que entre unas cosas y otras, soltábamos amarras a las 22:30 HRB del 8 de julio. Teníamos viento flojo y pequeña mar rizada del E, por lo que decidimos no sacar velas inicialmente. Pronto la tripulación masculina decidió irse a dormir y nos quedamos las dos féminas haciendo la primera guardia, seguras que la conversación para ponernos al día, después de tantos meses sin  vernos, nos daría para varias horas sin problemas. Y así fue, hasta las 05:00 a.m. que los llamamos, ya rendidas y decidimos rendirnos nosotras a Morfeo.
El viento había subido y el ángulo se había abierto, pero hacer ahora en medio del canal una maniobra de arriar la Mayor de noche, hizo que desistiéramos de ello hasta el amanecer, en el que sacamos la Génova y así arribamos a Ibiza a las 9:30h a.m., una hora menos. Nos dirigimos directos a Playas de Comte, al E de Isla Conejera. Una cala de agua turquesa, normalmente muy tranquila, donde nos bañamos y disfrutamos del primer baño en las aguas de Ibiza.
Después de comer y de una pequeña siesta, algunos fuera en bañera y hamaca y otros en los
camarotes, largamos el hierro y navegamos hasta Cala Grassio, una pequeña cala, donde el año anterior descubrimos un restaurante entre la pinada, donde decidimos bajar a celebrar mi cumple.
A la mañana siguiente, recorrimos con la dingui las proximidades y bajamos a tierra a por hielo, pero sin suerte, porque no nos quisieron vender. Así que subimos el fondeo y pusimos rumbo al N, porque según el parte se esperaba S. Fuimos a motor solo con la Mayor, que pronto, ante el flameo, arriamos también. Cerquita de la costa para apreciar el acantilado y poniéndole nombre a las distintas figuras que caprichosamente había formado la orografía en las rocas. Ya que era pronto, decidimos parar a mitad de camino en la ensenada de Aubarca. Una cala al NW que nunca habíamos entrado. En su fondo, arena y agua turquesas, alrededor de un pequeño islote, que debes dejar a tu E.
Varios veleros habían pasado la noche allí y un par más, llegaron mientras estábamos fondeados nosotros allí. Nos pegamos un buen chapuzón e hicimos snorkel, que por cierto fue de los más bonitos que he hecho en la isla, que rematamos con un ganado ángelus, antes de seguir la navegación hasta Cala Benirrás, la mítica cala con una piedra en forma de puño señalando al cielo
y donde históricamente los hippies se dan cita para celebrar a ritmo de bongos, la luna llena.
Nuevamente nos dimos un chapuzón para confirmar que el ancla había quedado bien agarrada y una siesta, antes de coger la dingui e irnos a la cala vecina, Port de San Miguel, a comprar hielo y algunas cositas más que faltaban. A nuestro regreso, próximo a la puesta de sol, nos sorprendimos gratamente al escuchar que desde la playa llegaban los sonidos de los bongos.
Preparamos rápidamente algunas provisiones, cervezas y snack, y nos bajamos a la playa para
despedir el sunset con ellos. Aunque únicamente cuatro personas tocaban los bongos, eran cuatro personas muy especiales, setentanarios, con pelo blanco, pero que evidentemente formaban parte de la tribu de hippies que en los años 70 invadió la isla.
Yo intentaba seguirlos con el pequeño bongo que llevo a bordo, pero sin demasiado éxito, aunque mi éxtasis era total, no podía creer la suerte que habíamos tenido siendo una semana antes de la luna llena. Y sobre todo, que nuestros amigos pudieran vivir lo que tantas veces les había relatado.
Tras el sunset volvimos a bordo, para que los mosquitos no siguieran con su festín, y nos hicimos una fantástica cenita bañada de buen vino español y reposada sobremesa con hierbas ibicencas, que hicieron que nuevamente las chicas, fuéramos las últimas en acostarnos, dándole a la blanda! Jajajaja.
El lunes, tras darnos el chapuzón en pellejillo matinero, como ducha diaria y arranchar todo a bordo, pusimos rumbo a bordear el NE de la isla, ya que el viento flojo del miso rumbo nos lo permitía. Con guía en mano iba relatando las distintas calas por las que pasamos, decidiéndonos a entrar en Cala
Mestella, una cala pequeña, donde nuestra quilla quedó rozando la posidonia y donde descubrimos el bar del Tío Bigote. Un pequeño restaurante de un pescador que solo hace un plato único, un caldero con lo que pesca a diario y da de comer hasta que se acaba. De hecho fue imposible comer allí, porque ya estaba completo, así que habrá que volver…
Solo otro velero pudo fondear delante de nosotros durante un ratito y después de un pequeño descanso seguimos navegando rumbo a Ibiza ciudad, ya que habíamos oído parte de temporal del Norte, F7 para las próximas 24 y además los tripulantes tenían que coger el ferry a Valencia desde allí. Así que llamamos por radio y nos garantizamos un amarre en el CN de Ibiza para esa noche. En el pantalán flotante, más extremo que tienen para transeúntes nos amarramos de popa,
con casi 20 nudos ya de NE, menos mal que conseguimos un amarre con muelles, porque entraba mucho mar y los tirones eran constantes. De hecho ellos fueron parte de la causa del resbalón que se pegó mi querida amiga al intentar entrar en la dingui y achicar el agua que había cogido durante la travesía.
Ya que, ya que estamos….pues aprovechamos para ir al Pereira esa noche, emblemático pub con música en directo, al principio de la ciudad antigua, que nunca te defrauda. Esa noche tocaba un grupo con una voluminosa vocalista negra que te derribaba con su potente voz, un batería que daba todo hasta deshidratarse y un guitarrista en consonancia. Los chicos se retiraron en el intermedio, pero nosotras nos quedamos hasta el final, bailando como poseídas y echando fuera todos nuestros demonios! Jajaja. Tras esto, dormir amarraditos, nos supo a gloria.
Al día siguiente echamos de menos el baño en pellejillo, pero no se puede tener todo, y el viento F7
realmente no paso de F5/6. Aunque el cielo estaba desapacible, medio nubladillo y era la mejor decisión para que ellos tomaran sin problemas su ferry, que hicieron a las 13h y nosotros soltamos amarras, rumbo a Formentera, haciendo previamente una parada en la marina Botafoch para repostar. No había nadie, así que el amarre fue fácil al llegar de través al pantalán de E y el viento nos retiraba, pero la salida, llegó una motora y la maniobra que habíamos pensado de dar la vuelta manteniéndonos amarrados de la proa no fue acertada, así que rectifiqué rápidamente y salí marcha atrás, hasta la bocana, donde viré en redondo y salimos de la dársena de Ibiza y su constante tráfico.
Nos recibió un mar del NE con olas de más de 2m y bajamos surfeando con solo Génova y haciendo puntas de 10 Kn para cruzar los Freus hacia Espalmador. Como no teníamos reservada boya no pudimos quedarnos y seguimos hacia Illetes, que estaba también a tope, pero tras varias vueltas, encontramos un hueco frente al restaurante Ministre y Juan y Andrea que venían anunciados en la guía. Pero bajamos a dar un paseo por la tarde en la arena y nos llevamos la desagradable sorpresa de que no daban cenas, así que andamos hasta el Molí de la Sal para reservar allí una vez más. Pero no podían venir hasta Illetes a recogernos, por lo que volvimos a cambar el fondeo para pasar la noche frente a él y poder bajar a cenar. La cuenta fue escalofriante, como siempre, pero la conversación valió la pena, frente al ventalón que mira al fondeo. Me temo que las islas Pitiusas van a morir de éxito, por lo menos para nosotros.
El jueves amaneció también nubladillo y más bien fresquito, totalmente desapacible para estar a
bordo, ni para nadar ni navegar. Además desde allí divisábamos como las nubes negras descargaban agua sobre Ibiza. Así que decidimos quedarnos y bajar al puerto de la Sabina en la dingui y darnos un paseo por los puestecillos del puerto, donde cargamos con regalos para los más pequeños y para alguna grande también, ……ya se sabe, quien reparte, reparte….se queda con la mejor parte! Jajajaja
Después de comer salió el sol, por lo que al despertar de la siesta levantamos el fondeo y pusimos rumbo a Ibiza, para buscar un fondeo tras Es Vedrá, en su parte SW, que nos diera mejor rumbo y aproximación para el cruce a la península. Cala Molí fue la elegida, pero nada más arribar, llegó una dingui y nos invitaron a conocer el Beach Club Maya de Cala Vedella (donde celebramos el año anterior mi cumple. Les dijimos que
iríamos si venían a recogernos, ya que tanto nuestra dingui como nosotros éramos mayores para hacer las 3millas que nos separaban y nos daba pereza, y como no, por supuestísimo que vinieron.
Un bonito lugar todo blanco, pero con poca concurrencia, cosa normal cuando vimos la cuenta. La comida no fue especialmente buena y les faltaba aun conocer algunas costumbres españolas, una vez más, se trataba de dueños italianos. Me temo que la mafia italiana está invadiendo las islas. Cometieron errores como no saber que era una clarita de cerveza, y nos quedamos flipados cuando le trajeron la cerveza y un platito con rodajas de limón natural! Jajajaja
La noche fue tranquila y apenas nos movimos, así que nos disponíamos a quedarnos en ella todo el día, si no hubiera sido porque a medio día rolo el viento a SE y la piedra que velaba a Br de la cala quedaba peligrosamente cercana a nuestra pala.
Aunque antes de cambiar el fondeo, nos dio tiempo a descubrir con la dingui, las cuevas próximas y otro Beach Club que había en la misma Cala Molí, que nos dejó boquiabiertos con su piscina y sus camas Tailandesas.
Nos tomamos una cervecita por 15€, alucinante y cambiamos el fondeo nada más comer, a ver si nos atracaban o algo, caramba! al Sur de Cala Tarida, en un fondo de arena y posidonia. Y como viene siendo habitual, tras revisar el ancla, hicimos un poquito de snorkel por las inmediaciones, pero solo volvimos con una bolsa de basura que fuimos recogiendo, que pena y que poco conciencia.
Sería nuestra última noche flotando, así que decidimos bajar para el sunset a la playa y comprar hielo. Allí descubrimos, como no, otro Beach Club “Tattar”, al más puro estilo ibicenco, desde donde vimos el sunset únicamente, no queríamos más clavadas, y nos fuimos a cenar y vernos una peli a la bañera de nuestro velerito, para salir al amanecer de vuelta a Valencia, tras lo que podríamos bautizar sin duda, en la ruta de los Beach Club de Ibiza!
P.D. No todo es jiji y jaja en las navegaciones, para información de todos, diré que en el diario de bitácoras, quedaría registrado un MD MD durante la travesía de ida, de la embarcación LUIVI con posición desconocida y peligro no definido, pero que se le había disparado la MMSI, anunciaban desde la estación de radio de Cabo de la Nao. Durante la travesía en Ibiza también oímos un PAN PAN de una persona desaparecida en la Bahía de San Antonio y en la travesía de vuelta, otro MD MD de la embarcación ESPERANZA, por parada de motor y vía de agua a 3 millas de Denia.