TROTAMUNDOS CON NAVEGANTES POR LA HISTORIA
Hacía poco tiempo que conocía al armador del Trotamundos, pero una vez más, me deje llevar por mi primera impresión y mis ganas siempre de navegar y cuando me invitó a formar parte de su tripulación para la navegación en flotilla hasta Málaga, en conmemoración del 250 aniversario de la hazaña de Bernardo de Galvez, organizada por la RAECY (Real Asociación Española de Capitanes de Yate), no me lo pensé mucho y acepte.
En dos días, tuve que deshacer el petate de Menorca y volver a prepararlo para esta nueva singladura. Teniendo en cuenta que llegaba contracturada, debia arreglar mi espalda a base de masajes, acupuntura e infiltraciones, para empezar bien, o medianamente bien…..jajaja.
La cita era el 23 para hacer la compra y celebrar la noche de San Juan ya con los vecinos de pantalán, que además entre ellos se encontraban mis queridos amigos Pangea. Por ello con mi amiga me dieron las tantas, aunque ello no impidió que puntualmente a las 08 hrb estuviera en el pantalán haciendo mi yoga y a las 09a.m nadando en la piscina del club.
Luego rematar tareas varias nos retrasó la salida hasta las 12:45HRB que finalmente soltamos amarras de la gasolinera del RCNC.
En principio motor y vela, a la mediterránea, el poco viento del E solo nos daba 10 nudos y un ángulo de 30°, aún así, sacamos Mayor y Génova y así conseguimos algo más de 6 nudos. El Trotamundos es un Oceanís 47,3 Clipper, con Mayor enrollable y 3 winches eléctricos. Ah y Bimini jajaja ¡una maravilla en verano!.
Por ahora somos tres, el armador y dos tripulantes. Nos hemos uniformado con camiseta y gorra con el nombre del barco.
Nuestro primer WP es Calpe, donde nos reuniremos toda la flotilla para iniciar la singladura. 86 millas y tenemos como ETA máxima la tarde del 26. De momento hemos puesto rumbo 169° al Cabo de la Nao.
Al final decidimos arrumbar a Denia para hacer noche allí y mañana poder comprar algún material que necesitamos para conectar la antena starlink que llevamos a bordo. Modificamos rumbo verdadero a 171° y nos quedan unas 30 millas, velocidad en torno a los 6 nudos, ETA 02 a.m
Eran las 01:30a.m cuando entrábamos por la bocana, cantando por soleares, jajaja, al final conseguimos que nos contestara el marinero por el móvil, dice que sus radios portátiles no tienen mucho alcance.
Llevábamos la Mayor todavía arriba, así que me asignó timón y ellos se dedicaron a recogerla, algún problema en el enrollador hacía que no fuera suficiente con haber abierto la escota, así que tuve que aproarme. Menos mal que los ojos ya se habían adaptado a la oscuridad pero no quitaba ojo al navionics por los bajos que hay junto a la laja. Una vez solucionado enfilo la bocana y ellos se ponen a sacar y poner las defensas, con la mala pata que les cae una de ellas y el patrón se pone al rescate, coge el timón, y el otro tripulante con bichero en mano en la isla de popa conseguimos finalmente rescatarla. Llamó de nuevo al marinero y nos asigna amarre D12, la maniobra marcha atrás la borda. Me gusta el temple que tiene el patrón y su buen humor que traslada a todos.
Nos rendimos todos a Morfeo, hasta las 09a.m que acordamos levantarnos más o menos, aunque algun@s lo hicimos antes, parece que me haya tragado un despertador, jajaja, me fui a proa para regalarme 1h de yoga restaurativo que me sienta fenomenal, luego duchas y desayuno, ellos les encanta desayuno continental y yo les acompaño con una manzana unas nueces y un té.
Pero ha surgido otro problema, la cocina de gas no funciona, al final descubren que es el conector de la botella, pero el problema de la carga de las baterías auxiliares ya lo tienen localizado, así que se van para la oficina para hacer papeles antes de las 12h y comprar lo necesario para reparar los dos problemillas. Son dos manitas, sobre todo el otro tripulante, que es ingeniero físico y además la electrónica se le da muy bien por lo que todos los días va solucionando averías.
Mientras los espero, estoy escribiendo en la bañera y me sorprende la llamada de un seguidor desde Portugal para ponerme al día sobre su vida y trasladarme una vez más su admiración y que le ayudan mis relatos a navegar conmigo desde tierra. No puedo estar más agradecida.
Al armador, es médico y le gusta navegar sin prisas y aunque ya les he recordado que a bordo no deberíamos hablar ni de religión, ni de política ni de fútbol, les da lo mismo, y además siendo año de mundial de fútbol…..me temo que no me voy a librar, grrrrr.
Son casi las 14h cuando por fin soltamos amarras, el marinero ha venido ya dos veces para recordarnos que solo teníamos 1h de cortesía. Aunque había muy poco viento, justo al ponernos con la maniobra parece que sube y nos abate hacia Br. Además los muertos llegan tan lejos que a pesar de la hélice de proa, salimos justos y comprometidos con una gran motora que tenemos enfrente. Pero el armador no se pone nervioso. Me gusta cómo aguanta los momentos de tensión.
De nuevo nos toca motorada y saco el ángelus tardío. Decidimos navegar hasta Moraira y comer fondeados allí. Mientras yo preparo la comida ellos se bajan a bucear con botella y limpiar hélices. Yo después de mi chapuzón para ver el ancla, que ha caído regular, porque no se ha aproado para echarla, extrañamente ha quedado bastante bien. Como es para unas horas no me preocupa en absoluto. Luego cuelgo mi hamaca, y me balanceo una horita mientras ellos cambian la polea del enrollador y ya levantamos el fondeo y ponemos rumbo a Calpe, unas 5 millas sólo pero sacamos Mayor para comprobar como ha quedado el cambio de enrollador.
Llamamos por teléfono porque por radio nos copian mal. Y pedimos amarre como miembro de la flotilla organizada por la RAECY, y entonces nos percatamos que nos hemos adelantado, ¡no nos esperaban hasta mañana!. Es lo que tiene no trabajar, no sabemos a veces, ni el día que vivimos,jajaja.
El amarre que nos asignan está entre el D y el CH, la dársena es estrecha. El capi decide hacerla marcha atrás y la borda, yo no habría apostado por ello. Pero me gusta que no pierde los nervios. Y al final lo atraca de popa sin problemas. Y aunque la idea es de salir, después de una ducha de agua dulce, nos quedamos apalancados, además ellos se ponen en el movíl un programa de noticias y yo me rindo a Morfeo, ¡no las soporto en tierra, mucho menos a bordo!
La noche es tranquila a pesar de la cantinela de las gaviotas, que parecen niños llorando.grrrr.
Los más madrugadores a las 08 a.m estamos en pie, yo a proa a mi yoga y meditación y el otro tripulante limpia la vajilla y luego ducha dulce, de forma que cuando el armador se levanta ya estamos listos y proponemos hacer la excursión al Peñón, pero no conseguimos reservar en la web y ahora es obligatorio. Aún así nos fuimos los dos, el patrón prefiere quedarse y solucionar temas del velero. Pero aunque subimos hasta la oficina de información, que ya está a medio camino, no nos dejan pasar. Y seguimos andando por un caminito de ronda por el acantilado, muy agradable.
De vuelta chapuzón con la manguera en el pantalán y ángelus, ¡que dura es la vida del navegante!, jajaja.
Al día siguiente ya estamos todos al completo, charla inaugural, vinito de honor y…¡ zarpe!
Hubo una conferencia para posicionarnos históricamente sobre las hazañas de Bernardo de Galvez y luego un vino de honor que rematamos a bordo antes de soltar amarras.
La conferencia fue muy instructiva pero las ganas de navegación superan todo lo demás, y a las 16 h, todos rumbo a Tabarca, nos llamamos por radio, nos numeramos y confirmamos rumbo .
Tenemos 36 millas hasta Tabarca.
Detrás del Badum, que es el barco lider que lo organiza todo, nos confirman por radio que nos ven y tras nosotros Lobo de Mar.
Música, lectura, siestuqui y conversación interesante sobre las grandes preguntas de la vida
Arribamos sobre las 22:30h al fondeo en la playa que mira hacia el Sur, Badum lo ha hecho por delante y nos enciende un foco de luz desde su popa, echamos el ancla a su Br en una sonda de 6m. Lobo de Mar tras nosotros. Hay bastantes barcos fondeados y desde alguno llegan voces de karaoke además de la música y focos que se ven en tierra, fiesta sábado noche sin duda, jajaja. Yo me di un baño por la popa bajo la atenta mirada de la luna casi casi llena.
Posición 39°9,72'N 0°28,82'E
El toque diana es a las 5:45 a.m y a las 6:15HRB ya estamos subiendo el ancla, a la vez que el Badum y el Lobo de Mar, con las primeras luces del día, mientras el resto de la cala duerme. Ponemos rumbo 199° a Cabo de Palos, de momento a motor, nada de viento. Aprovecho y me voy a proa para hacer mi clase de yoga y meditación mientras ellos desayunan en la bañera. Lorenzo sale tímidamente hoy, entre nubes dispersas.
De nuevo motorada, Badum reduce un poco para esperar a Lobo de Mar, por radio nos vamos comunicando. Nosotros decidimos mantener velocidad y esperarlo en Cabo de Palos, para darnos un baño, pillamos boya en la playa de Levante. Es todo posidonia. El patrón decide pillarla por Popa. ¡Ciertamente es algo anarquista! Jajaja
Posición 37°38,23'N 0°41,73W
Tras chapuzón y ángelus, soltamos la boya y al siguiente WP: Cartagena, donde entramos los tres juntos al RCRC. Nos abarloaron de través al muelle del paseo, por lo que no hay mucha intimidad y hay que separarlo con coderas para salir y dejarlo alejado para que no puedan saltar.
Fuimos a hacer papeles y descubrimos una piscina larga de la que seguramente mañana daremos cuenta. Paseo hasta la lonja de pescadores buscando el restaurante Varadero, famoso por su pescado y marisco fresco, pero estaba cerrado. Media vuelta y hacia el centro, acabamos en la Uva Jumeilla que descubrí con la tripulación del Pangea hace sólo un mes y de vuelta, estaba todo medio cerrado y poca gente por la calle, será porque es domingo o porque hay fútbol (el mundial) o por ambas, jajaja.
Al día siguiente tenemos programada visita al arsenal, yo madrugo para poder hacer mis ejercicios antes. Nos reciben dos almirantes con un café y unas pastas y nos hacen un recorrido súper completo de más de 3h por la historia del arsenal, la construcción y evolución de la marina y los submarinos.
Además de instructivo, para mi es muy emotivo, porque me paso el día recordando a mi padre y lo mucho que lo habría disfrutado, pues era un gran forofo del ejército y todo lo que huele a él. Así que aunque soy bastante antibélica, en su nombre lo disfruté por él.
Como terminamos bastante tarde, decidimos ir a comer al restaurante “Nuestra Tradición “ carne a la brasa, su especialidad, y luego al Trotamundos a descansar un ratito, antes de irnos al súper el armador y yo, para reponer la despensa cara al aumento de tripulación. Ya que se incorporan dos jóvenes grumetillos, de 16 y 17 años, nietos del armador.
Por la noche ya con la tripulación al completo salimos a cenar, en esta ocasión a la “Taberna Cartagenera", en la plaza de San Sebastián, esta vez elige el armador porque no quiere mesas y sillas altas, que aquí predominan por todas partes, pero resultó ser un buen sitio, con buena cocina y servicio muy simpático.
Aunque había concierto en la plaza del puerto, no hicieron ni amago de parar, algunos por cansancio de la caminata de hoy y otros, porque preferirían ver el fútbol en la bañera del barco. Así que me quedé con un palmo de narices, a mi me hubiera encantado quedarme, total la música no me iba a dejar dormir, y efectivamente así fue, primero me lo impidió la música y luego la tertulia de un grupo que estuvo hasta el amanecer de botellón en un banco del paseo lindante al muelle, grrrr.
Aún así a las 08 a.m estaba en pie y en proa con mis ejercicios que se han convertido en rutina imprescindible en mis mañanas. Pusimos agua, revisamos niveles del motor y nos fuimos a subir al ascensor metálico que te lleva hasta el castillo, donde puedes disfrutar de unas vistas impresionantes del puerto, arsenal, teatro romano, etc.
A nuestra vuelta soltamos amarras, y nos fuimos a repostar gasoil, la maniobra de salida de ella fue complicada porque el viento nos echaba contra el pantalán y la hélice es dextrógira, además tenía espacio muy reducido para ciabogar. La grumetillo y yo nos encargamos de las defensas. Le enseñé el nudo ballestrinque y me fui a proa para encargarme de tirar la amarra al marinero. A la salida intercambiamos puestos, y me quedé encargada de soltar la popa. Los chavales estuvieron ágiles para apartar y mantener las defensas entre el barco y el muelle y el patrón maniobró ágil a pesar del espacio reducido que tenía. ¡Tiene buen temple sin duda.!
El resto de la flotilla nos está esperando en la gran dársena de Cartagena para salir todos juntos, Badum nos coordina por radio y coincidimos también con la salida de uno de los submarinos que nos explicaron ayer. Y es impresionante verlo tan cerca, además van medio sumergidos y nos cruzan la popa. Nuestras cámaras no dan abasto, estamos seguros que han reconocido nuestros pabellones de navegantes por la historia, y una vez salimos un poco sacamos Mayor, pero como es enrrollable, no nos aproamos pues tenemos el viento en popa total. El resto de la flotilla sacan inicialmente sólo Génova, hasta que sube el viento y todos, menos uno, sacan sus velas Mayores. Podemos parar rmotor y conseguir ir a 6 nudos con un aleta por la banda de Babor, rumbo 248°. Por fin, ¡que maravilla navegar a pura vela!
Pero nos dura poco, llegamos a nuestro primer WP, Cala Bardina y me pido hacer el fondeo, el armador se queda extrañado porque dice que no ve que sea ningún reto, no sabe que para mi, toda maniobra es un reto personal, pero cuando pregunto quien va a proa y quien recoge mayor me dice que mande yo, y que su nieto también sabe, así que intuyo que quiere hacerle partícipe y le envío a proa, ellos recogen rápidamente la Mayor. Doy varias vueltas buscando una mancha de arena entre tanta posidonia y no es fácil, 3 más de la flotilla ya han echado sus anclas. Al final encuentro una, con una sonda justa de unos 3 m, espero que el proel me indique cuando llegamos a ella para frenar el barco y echarla, pero no grita, no le oigo, lo paro, confío y al final cuando bajo con mis gafas a verla está justo al inicio de la posidonia, de lado, sin clavarse y no tenemos catenaria, por lo menos no la aplastamos con la cadena. Pero cuando vuelvo al barco y se lo digo al armador, aconsejando repetir la maniobra, me dice rotundamente que no, que vamos a estar solo unas horas y que la vamos a estropear más, subiendo y volviendo a bajar, grrrr, no me gusta nada su respuesta, pero admito que no hay viento y solo vamos a estar unas horas, lo que nos cuesta un chapuzón rápido, porque hay alguna medusa, comer y siestear. Yo monto mi “paraeta”, pareo a modo chambao y hamaca de la botavara al obenque, aunque una motos de agua que pasan a toda leche de vez en cuando me impiden relajarme. Grrrrr.
Posición 37°25,83'N 1°30,28W
La maniobra de subir la hace él con sus nietos, el chico al timón y el se va con la chica a la proa, y me parece muy bien, no me entrometo. Arrumbamos a nuestro próximo WP, Almerimar, 57 millas hasta Cabo de Gata y luego otras 28 para cruzar la gran Bahía de Almería. Como de nuevo vamos a motor, propongo reducir Velocidad a 5 nudos para amanecer en Genoveses, una cala justo antes del Cabo y darnos un chapuzón, pero para no distanciarnos del resto de la flotilla no lo hacen y cuando salgo a mi guardia a las 05 a.m veo que estamos alcanzando ya el Cabo.
El único contratiempo que tuvimos es que se fundió la luz de navegación de babor, osea, la roja y tuve que ir a proa a poner una de respeto, para ello me puse mi arnés con el ombligo enganchado en la línea de vida y mi radio baliza, ya ha oscurecido y el barco se bambolea más de lo recomendado para arriesgarme. Una vez cumplido el objetivo vuelvo a bañera, cenamos y me voy a mi camarote para intentar dormir un poco antes de salir a mi guardia, que será finalmente a las 05 a.m., su nieta me acompaña. Están resultando ser muy colaboradores.
La verdad es que la noche es de motorada sobre un mar tendido y una impresionante luna llena vigilante que nos ilumina todo el camino y también es en nuestra guardia que disfrutamos de un precioso amanecer, viendo como Lorenzo sale tímidamente por detrás del Cabo y durante una hora comparte cielo con nuestro satélite la Luna que va despidiéndose, descendiendo poco a poco por nuestra amura de Br.
Estamos cruzando la península por el Sur de E a W, le explico a mi compi de guardia, es su primera guardia y ha cumplido puntualmente. También ayer tarde vimos un sunset precioso. Estos momentos son tan especiales y nos los perdemos a diario en tierra, recuperarlos aquí es una de las cosas que nos regala la navegación.
Poco a poco va amaneciendo el resto de la tripulación y sobre las 10 a.m proponemos al resto de la flotilla hacer un fondeo en la ensenada de San Miguel justo delante de la bocana de Almerimar. En esta ocasión el patrón me deja que haga la maniobra al timón y me insta a que mande al resto de la tripulación, por lo que en esta ocasión pido al otro tripulante y capitán también, que se vaya a proa. Cuando me tiro a verla ha quedado bien clavada y con catenaria suficiente, aunque no hemos echado mucha porque vamos a estar poco rato.
Por radio el patrón invita al resto de la flotilla a que vengan a bordo del Trotamundos a tomar el ángelus, pero solo un par de tripulantes lo hacen, nadando. Bravo ¡Doblemente ganada la cervecita!.
Después poco a poco, vamos entrando a puerto, nuevamente me deja a mi al timón, ¡hoy estoy de suerte! pienso. Me centro en seguir el canal balizado en la entrada para que no tengamos problemas con el calado y me dirijo al pantalán de espera, entrando a Br, junto a la gasolinera, donde hay una torre mora que alberga capitanía. Otro barco de la flotilla está allí ya, amarrados por su costado de Er, pero yo me dirijo directamente con mi proa a su proa para acabar amarrando por nuestro costado de Br, al terminar el patrón me felicitó por la maniobra, pero puso la puntilla con “aunque aún te queda mucho por aprender “. Pero no me ofendió, al contrario, le respondí, “ por supuesto, es lo bueno de la navegación, que nunca dejas de aprender “.
Aprovechamos para poner gasoil y cuando él vuelve de hacer los papeles, le tengo preparada una defensa gorda en su aleta de Br, para facilitarle que pueda abrir su proa a Er y salir sin problemas hacia el amarre asignado que estaba en esa misma dársena más adelante a Er. Como el barco cae mucho a Br al dar atrás le digo que yo viraria en redondo para dar atrás y aprovechar esa caída del barco para entrar y aceptó mi sugerencia y bordo la maniobra una vez más. Yo me encargo de tirar la amarra de popa Br y el otro tripulante la de Er. Pillo la guía del muerto y nos vamos a proa ambos a fijarla. Ponemos pasarela, cable de la luz y manguera y aprovechamos para baldear antes de irnos a comer, para no cocinar a bordo. Junto con los tripulantes más jóvenes preguntamos a la IA cuáles son los mejores restaurantes, pero tanto el patrón como el otro tripulante, que son de la vieja escuela, se ríen de la IA, ya que no les satisfizo su propuesta en Calpe y proponen uno que hay justo en frente que anuncia carne a la brasa y que es lo que al final todos comen menos yo, que prefiero pescado, con un menú de 20€ muy apañado. Luego una ducha dulce y listos para irnos de excursión a visitar el museo de la legión.
Vienen a recogernos en un estupendo autobús con aire acondicionado que agradecemos todos porque cae un sol de justicia.
Hoy he recibido una gran noticia de mi hijo, ha superado una entrevista en Emirates Airlines donde está opositando para acceder. Y le hago saber lo orgullosa que estoy de él.
La visita al museo de la legión fue de 3h donde nos contaron ampliamente la historia desde su creación por el Comandante Millán Astral quien la solicitó a Primo de Rivera y éste a Alfonso XIII, a principios de s.XX. Una vez más tengo muy presente en mi recuerdo a mi padre y parece que este viaje lo esté haciendo por él que habría disfrutado como un niño chico. A mi sinceramente, todo el tema bélico y militar me repele.
El sueño de la noche de guardias se hace de notar y tras una leve cenita a bordo me retiro a mi camarote, a pesar de que de nuevo se escucha la música de una verbena, ¿me estoy haciendo mayor, que no estoy allí? jajaja.
El zarpe se retrasa 1h de la ETD del programa, nosotros son las 09:3 0 HRB cuando soltamos amarras, haciendo una leve parada en el muelle de espera para devolver la llave y recoger la fianza y unirnos al resto de la flotilla, Badum y Maryne, luego se unirá también Florax, y el Lobo de Mar al parecer también se ha retirado por una avería. En Cartagena ya lo hizo el Mandragora, por indisposición de su armador. La flota ha quedado mermada a solo 4 veleros.
Hoy ponemos rumbo a Almuñecar dónde tenemos previsto fondear en La Herradura, porque tenemos viento del E, aunque la intensidad no es toda la que esperábamos. Empezamos con motor y sólo Génova, luego sacamos Mayor y en un rumbo de aleta conseguimos parar motor y mantener los 5 nudos que lleva toda la flota, ¡que gusto navegar a pura vela!. Aprovechamos para cambiar el pabellón de la flotilla al amantillo, para que ondee mejor. Cada uno se dedica a algo para entretenerse, pero siempre hay uno de guardia pendiente.
Justo para la hora del ángelus, recibimos del Badum una rectificación de la denominación de éste momento, apuntando que debe de ser rebautizado por “La Meridiana”, instruyendonos con una lección de historia de la armada, en la que al parecer a las 12 HRB se tomaba la altura del sol con el sextante, lo que llamamos La Meridiana para calcular y reportar la posición de cada embarcación. Posteriormente se le ofrecía una copa a los oficiales y brindaban. Agradezco la lección y me parece muy interesante, pero yo, con permiso de sus señorías, seguiré llamándole angelus/meridiana, para recordar también todo esos ángelus que recé durante mis 20 años en las monjas, jajaja.
Pronto nuestro gozo cayó en un pozo y tuvimos que volver a arrancar el motor.
Desde el Badum, la nave líder, nos invitan hoy a ver el partido, España contra Austria en los 16 avos, para celebrar, esperan, que no quedemos eliminados.
Llegaremos al fondeo de la Herradura, al Sur de Marina Este, el Maryne ya está allí, al timón el otro tripulante, así que me voy yo a proa. Echo cuando me dice pero nos hemos quedado muy próximos a ellos y no me atrevo a echar demasiada, les informo de ello y de que no ha estirado, propongo repetir y alejarnos un poco más, pero el patrón me dice que me releva de la maniobra, a lo que contesté que solo pretendía ser sus ojos en proa. Me siento como una mosca cojonera, pero va a ser difícil que me callen, no sé ir como estatua de sal.
Voy a por mi equipo y me tiro a verla, y efectivamente hay catenaria, aunque en forma de ocho, el ancla no ha clavado y la cadena no ha estirado, pero por supuesto no pienso decir nada más.
Posición 36°43,58'N 3°44,28'W
Me voy nadando hasta el Maryne, donde me invitan a una cervecita a bordo y estando allí viene mi tripulación con la dingui para dar una vuelta e inspeccionar la costa, pero no me invitan a acompañarlos, es más, cuando dicen que me han raptado dicen que me regalan, buaaaaaa, así que me vuelvo a nado y aprovecho la soledad para darme una ducha marinera en popa, ponerme musiquita y escribir un rato sola a bordo. Después de una semana de convivencia se agradecen estos espacios.
Cenamos prontito y nos fuimos al Badum a ver el partido de fútbol, somos 14 a bordo. Es un First47 precioso con una amplia bañera y sus armadores grandes anfitriones. Las 3 féminas nos atrincheramos en la aleta de Er y nos dimos la oportunidad de conocernos un poco más, sobre todo respecto a nuestras hazañas marineras, ellas son viejas amigas de carrera, ambas biólogos y una de ellas fue a la Antártida en una de las primeras expediciones de España. Mientras el resto seguía atento el partido que, afortunadamente, ganamos sobradamente 3/0 contra Austria. Así que brindamos con el cava que llevamos.
La noche era estupenda, calma chicha, la luna empezaba a menguar pero todavía es bastante grande pero nos permitía ver las distintas Constelaciones por lo que no me pude resistir a tumbarme sobre la cubierta a contemplarlas mientras escuchaba la playlist de Secret Garden, ideal para estos momentos únicos.
Amanecer en un fondeo, cuando todos aún duermen, irme a proa y hacer mi yoga y meditación, compartiendo el momento con algún pescador en canoa o Kayak, darme un chapuzón y rematar con una ducha marinera en popa y hasta escribir un rato, es la mejor manera de empezar un día.
Hoy tenemos las últimas 32 millas hasta Málaga, la predicción es de nuevo de poco viento del Este, me temo que será mayormente motorada.
Subimos el hierro a las 11:30 HRB, los últimos, Badum y Maryen por delante. La gestión de los tiempos y la paciencia es otra cosa que estoy trabajando mucho en este viaje. Yo que soy super madrugadora y me gusta ser puntual, cuando ya quedan solo 10 minutos y los más jóvenes se van con la dingui a remo, tengo que respirar hondo y no decir nada. Hoy me he propuesto “SER FELIZ” jajaja, es la frase una vez más de esta singladura, ¿quieres tener razón o ser feliz? es lo que tienes que preguntarte cada vez, y aún así a veces cuesta, pero vamos lográndolo, jajaja!
Cuando terminan de subir y arranchar la dingui sobre la cubierta, me pongo al timón y el otro tripulante más joven a proa indicandome de donde llama la cadena, para subir el ancla e intentar alcanzar al resto de la flota.
Empezamos a motor y vela con unos 10 nudos que nos entran por el través de Br y conseguimos 7 nudos de velocidad, rumbo 262° hasta el Real Club del Mediterráneo de Málaga. Algún delfín y un pez luna se nos cruzan y vamos más pegados a tierra para ir viendo la costa, Nerja, Vélez…etc. Cada uno se entretiene como puede, unos leen, otros dormitan, algunos oyen música o podcast con sus auriculares porque en general, no ponemos mucha música a bordo, tantas generaciones y gustos musicales tan distintos es lo que tiene.
Preparo algo de comer con lo poco que nos queda y mucha imaginación y con la ayuda como pinche de la grumetilla. Eso sí, fregar que no cuenten conmigo, es la ley, quien cocina no friega, jajaja.
Sobre las 16:30 HRB, arribamos, en la bocana nos encontramos con los demás, nos asignan pantalán, del través en una T y apuntó estoy de pedirle al patrón que me deje hacer la maniobra pero me dedico a poner las defensas con la grumetilla, supervisando el ballestrinque y ya no digo nada.
Un baldeo al barco y una ducha para nosotros, para despedir ya a los dos más jóvenes y recibir a la mujer del otro tripulante que ha bajado el finde a verlo.
Esa tarde nos recibirán en el museo naval de Málaga con un vino de honor y unos canapés y al día siguiente por la mañana en el salón de la Rosa de los vientos del Real Club Mediterráneo. Escuchar de nuevo la conferencia sobre las hazañas de Bernardo de Galvez, y rematarla con otro vino que en esta ocasión ofrecemos los tripulantes a las autoridades que nos han recibido tan hospitalariamente. Después nuestra tripulación, aprovechando que se ha unido a nosotros dos locales, primos del armador, nos llevan al “Tintero”, un famoso chiringuito donde a grito pelao los camareros van ofreciendo los platos que salen de la cocina. Levantas la mano cuando quieres alguno de ellos y luego pagas según los platos acumulados, jajaja.
Por la tarde un autobús nos llevó hasta Macharaviaya, el pueblo natal de Bernardo De Galvez, donde se representan por sus calles varias escenas de aquellos acontecimientos ocurridos en el s.XVIII con todos sus vecinos disfrazados según aquella época. Nosotros añadimos a nuestro uniforme de la expedición, un sombrero de Tres picos, característico también, y luego cenaremos con todos los artistas.
Al día siguiente el segundo de abordo se levantó indispuesto, así que se quedó tranquilo a bordo y el patrón y yo fuimos a hacer la compra y antes a ver el castillo de Gibralfaro, aprovechando que su primo nos acompañaba con su coche y a las 18:30 HRB soltamos amarras para poner rumbo a la cala de la Herradura en Almuñécar y adelantar esas millas para mañana.
Intentamos una hora ir a vela, pero teníamos viento de proa y flojo, por lo que después de tres o cuatro viradas y haber avanzado solo 4 millas desde nuestra salida, decidimos recoger Génova y poner rumbo directo, 90° velocidad media 5 nudos. ETA 01 a.m
La tarde es plácida, el viento en proa hace que no tengamos calor y nos cruzan una gran manada de delfines. El sunset hoy lo vemos por nuestra aleta de Br y recuerdo lo aprendido por el líder de la asociación de Navegantes por la Historia que también me explicó que se llama la “Hora del Capitán” porque es cuando en la Armada se reúnen con el capitán sus oficiales para dar la última posición y organizar las guardias nocturnas, tras lo cual, él ofrece una copita a sus oficiales y se retira a su camarote. Así que tras este viaje voy a tener que cambiar y hablar con más propiedad, jajaja.
Posición 36°42,49’ N 4° 2,48'W a 14 millas de nuestro WP marcado.
Arribamos a Cala Herradura a las 01 a.m. el patrón y yo, agudizando y adaptando la vista a la oscuridad, mientras contemplamos también la esfera celeste e identificando constelaciones e incluso la nebulosa de la vía láctea. Me preparo para ir a proa, con chaleco y ombligo a la línea de vida. Tuvimos que estar encima para distinguir a los 5 veleros que estaban allí ya fondeados. Uno es el Fandango, que ya estaba allí cuando pasamos rumbo al Sur.
Una vez finalizada la maniobra, aún puse la escalerilla y me di un baño por popa para quedarme fresquita antes de dormir y no quise aceptar un masajito que me ofreció el patrón porque podría ser un final demasiado feliz para el día, jajaja.
La noche fue de calma chicha, pero nos entraba una ola de mar de fondo que nos balanceaba como si durmieramos en una cuna, jajaja.
Levantarte en aguas claras y poder empezar el día con una nadada alrededor del barco es el premio a la balanceada noche.
Hoy nos ponemos de objetivo otras 45 millas hasta Almerimar, parece que van a ser nuevamente en su mayoría a motor, aunque intentamos sacar Mayor e incluso Génova. Por lo menos hoy decidimos ir pegados a costa para ir viéndola.
Voy con mis auriculares puestos, primero con música de mantras para empezar el día y luego más animada. Porque no me atrevo a ofrecer poner música y que me digan que no como en otras ocasiones y yo necesito amortiguar el ruido del motor. A veces me pongo un podcast de náutica cómo el “Role” o “A Son de Mar”, porque “Itsas Tantak” me dijo el otro día Edu que lamentablemente había dejado de hacerlo ya. A veces también el de “Ojalá lo hubiera sabido antes” de Alex Rovira, Andrés Miralles y Antonio Bolinches, tres grandes escritores sobre el Desarrollo Personal.
El resto de la tripulación se empeña en hablar de política ya que escuchan las noticias a diario, se les hincha la vena por los temas de corrupción que saltan todos los días, y a pesar de que les digo que para la buena convivencia a bordo no se debería de hablar ni de política, ni de fútbol (no sólo se habla si no que se ve, porque es el mundial) ni de religión, hacen caso omiso y se lo toman como que les censuro y se resisten a ello. Solo me queda crear mi micro mundo y decidir una y otra vez, “ser feliz por encima de tener razón” jajaja.
Al final fondeamos fuera de Almerimar pero brevemente para tomar un baño y con la mala pata que hemos olvidado quitar el curry y se ha liado la línea con la hélice. Lo que tardan en desengancharse y desenredarla llamo por radio para entrar a poner gasoil y tirar la basura. Voy al timón, para levantar el fondeo y enfilar la bocana, pero recuerdo que falta poner una amarra en proa y se lo cedo al otro tripulante y me voy a ponerla, aunque veo al final que hace la maniobra el patrón, idéntica a la anterior porque el viento es el mismo, que nos empuja hacia el pantalán.
Por pelos, cerraban a las 20h y quedan 5 minutos. Preguntan si nos dejan quedarnos amarrados, ya que cierran, para ver el fútbol pero nos dicen que solo hay 1h de cortesía. Así que deciden seguir navegando a pesar de que les digo que fondeemos fuera de nuevo en la ensenada de San Miguel para vean el fútbol tranquilos, pero prefieren seguir. Así que 30 millas más para cruzar la bahía de Almería que es tremenda, y en la que hay que ir ojo avizor porque no tenemos AIS y nos cruzamos con un ferry y hasta nos parecen ver mercantes fondeados. Hemos elegido cala Higuera junto al puertecito de San José para fondear y dormir un poco. Por Navily veo que hay ya fondeado un Nordwind 47ft y le pregunto si se está bien hoy, aunque la app le da 72% de protección. Y amablemente me contesta que sí, pero que vayamos cerca de la playa. Arribamos sobrepasado 03 a.m. Hemos visto salir la Luna por proa, menguante pero toda roja, ¡como medio tomate! Pero no nos ilumina lo suficiente. Nos guiamos por la sonda y la carta. Hay una luz estroboscópica, que al final vemos esta en la popa del otro velero, el Nord wind que me ha contestado por Navily.
La noche fue tranquila aunque la pequeña ola de mar de fondo nos mecio de nuevo como una cuna. Por la mañana al tirarme a nadar vi que era todo posidonia, aunque no se había clavado ni había mucha cadena. El agua era totalmente transparente.
Cuando veo que el Magallanes, como se llama el otro velero, levanta el ancla, veo en el Navily que me ha contestado preguntándome si hablo español y si soy la Liberty del grupo de “Lobas de Mar”. Caramba, la reputacion me precede, jajaja.
Me dispongo a saludarlos cuando pasen por nuestra popa, pero son ellos los que veo que vienen dispuestos a ello. Son una pareja, el de la marina Mercante jubilado y acaban de comprarse el velero porque ella también se ha jubilado para navegar ahora cuanto les plazca. Les alabo el gusto y me dicen que busque en YouTube un documental sobre Magallanes que lo hizo él con José Manuel Núñez. Lo buscaré y nos despedimos deseándoles un feliz día y buena proa.
Nosotros también levantamos el ancla, tan rápidamente que no me da tiempo a salir para colaborar. Respiro hondo, como me afecta que prescindan de mi. Cuanto trabajo personal todavía para realizar y como me está mostrando este viaje lo mucho que me queda, porque todo lo que me molesta de ellos son cosas a trabajar en mi.
Parece que la idea hoy es llegar hasta Cabo Tiñoso, unas 62 millas, allí localizo cala Cerrada, donde hay 3 boyas o Cala abierta. Pero haciendo una parada en San Pedro a solo 10 millas. Vamos a motor de nuevo, viendo esta preciosa costa, aprovechando la calma chicha.
La parada en cala San Pedro fue breve, sigue más o menos como la recordaba, unas ruinas y una torre romana, donde se alojaban unos hippies. Lo único es que ahora se han instalado placas solares. El agua sigue siendo turquesa en las zonas que no ha invadido la posidonia. Una nadada, algunos valientes hasta la misma playa, que parece cerca pero cuando te pones no es tanto, otro hasta la boyas de la playa, y yo simplemente inspeccione que el ancla hubiera caído sobre la arena y preferí volver a bordo para hacerme mi ángelus, hoy algo tardío, en la soledad de la bañera donde además puse un poco de música.
Seguimos bordeando todo el Golfo de Vera, pegados a tierra hasta Aguamarga, donde Badum el día anterior había fondeado para ver el partido, nos sacan más de 1 día de ventaja, van sin parar al parecer.
Hoy el calor es impresionante al llevar el viento a favor, ni el aparente que generamos nos refresca. De tierra nos llegan todos los días avisos de alarmas por temperaturas extremas.
Aquí por lo menos por la noche hasta hace frío y la brisa navegando, salvo días de empopada como hoy, te suelen mantener una temperatura agradable.
Hoy hasta pusimos el super pareo en la popa para hacernos algo de sombra al pie de bitácora. Yo me voy a la banda, como en las regatas, buscando también sombra. Y entonces nos convoca el armador en la bañera para proponer entrar en Puerto Mazarron, en lugar de ir a la cala. El otro tripulante necesita conectar su máquina de dormir de vez en cuando y yo no puedo menos que aceptar, además llegar de noche a una cala pequeña y pescar una boya, si es que queda libre, tampoco es que sea muy buena idea. Yo prefiero siempre madrugar, ya que soy Alondra y estar fondeada o atracado cuando llega la noche. En esta singladura está resultando al revés y es que su armador es Búho, confiesa hoy, confirmando mis sospechas, jajaja.
Por lo mismo nunca zarpamos antes de las 9 o 10 a.m. dicen que es para que yo pueda hacer mis rutinas mañaneras, mi yoga, meditación, etc ... .pero les respondo que no piensen tanto en mí que yo puedo hacerlo sobre la marcha, y más yendo a máquina, jajaja.
Al día siguiente les escucho planificar la travesía y me hago partícipe, he visto la meteo y las millas que restan en la carta, 10 millas hasta Cabo Tiñoso, otras 20 millas hasta Cabo de Palos y 45 hasta Alicante, donde el otro tripulante ha conseguido un amarre en el RCRA. Aunque el prefiere ir despacio para no entrar hasta mañana a las 09a.m, pero al final el patrón decide ir directos y arribar a media noche. Yo lo prefiero también, pues tengo previsto desembarcar pues es mi cumpleaños y me he auto regalado un descanso al guerrero. Después de 1 mes embarcada en dos veleros distintos, gestionando emociones, y durmiendo poco y a veces mal, en estado de alerta que siempre estás cuando navegas, aunque no seas tú el patrón, pasa revista a mi contracturada espalda y remiendos de frankenstein que acumulo, jajaja.
La entrada a puerto fue guiada por el Navionics y un amable marinero que nos esperaba para abarloarnos a un muelle a Er rebasados los superyates.
La noche fue tranquila en cuanto a movimiento, pero tuve que dormir con los auriculares y una hipnosis para amortiguar la música que me entraba por la escotilla del techo, proveniente de los garitos que habían en el pantalán. Aunque no duró mucho y en breve pude quitármelos y ponerme, eso si, una sudadera, porque había refrescado mucho. Seguro que este fresquito será una de las cosas para añorar cuando vuelva a tierra.
Soltamos amarras a las 10 a.m según lo previsto. El patrón me explicó la maniobra que quería hacer. Mantener amarrada proa para abrir popa y salir marcha atrás. Salté al pantalán y solté una de las amarras, la otra la tenía por seno y la soltaria él y me fui boya redonda en mano, a la proa, para soltar la última y poco a poco ésta. El viento le ayudaba, así que salimos sin problemas, despidiéndome por radio, como a mi me gusta, y agradeciendo su hospitalidad.
Ponemos rumbo a Cabo Tiñoso, el patrón sacó rápidamente la Mayor, pero de nuevo, no podemos prescindir del motor, grrrrr.
Pasamos por delante de Cala Cerrada y vemos que realmente es muy pequeña su entrada, luego dentro se ve muy protegida salvo del Sur, que es donde está su entrada y hay 3 boyas rojas, no muy grandes y solo una ocupada por una motora que parece de buceadores. Confirmamos que fue una buena decisión la alternativa que tomamos de entrar a puerto Mazarron.
Al ir a motor nos permitimos ir cerca del acantilado y apreciar las distintas formas curiosas de las rocas. Normalmente pones rumbo de Cabo a Cabo y no ves nada, ¡algo bueno hay que sacar siempre de las circunstancias! jajaja.
Por fin, poco antes de llegar a Cabo de Palos nos llegó el viento previsto de Sur. Sacamos rápidamente Génova y llegamos a hacer puntas de 8 nudos. No pude evitar coger el timón para disfrutar y sentirlo más íntensamente. Y en cuanto atravesamos los bajos del Cabo paramos y fuimos a pura vela sobre los 6 nudos. Esquivamos Isla Grossa con varias trasluchadas y más adelante algunas piscifactorías. ¡Qué maravilla!, si es que habíamos venido a ésto y no lo habíamos tenido. Hasta orejas de burro llegamos a poner, con una retenida y asombrosamente el piloto las llevaba muy pero que muy bien. Íbamos emocionados por la mejora en nuestra ETA y hasta planeando salir a tomar una copa por el doble cumpleaños que en unas horas tendríamos a bordo. Curiosamente el otro tripulante y yo nacimos el mismo día, aunque él con 13 años de ventaja, jajaja.
Sin embargo, no pudo ser, con la caída del sol, cayó también el viento y justo cuando acabamos de superar la zona de poca profundidad entre Tabarca y el Cabo de Santa Pola pusimos motor para recorrer las últimas 4 millas hasta la bocana del puerto de Alicante cuando oímos un ruido enorme y el barco se paró. No sabíamos si había pillado algo la hélice. Arrancaba de nuevo pero no le entraban las marchas y por tanto no avanzábamos. Sin viento, nos quedamos flotando a la deriva. La noche nos alcanzó rápido y no pudimos más que llamar a Salvamento Marítimo solicitándoles un remolque. Llegaron en 30’ y con una profesionalidad y maestría asombrosa nos remolcaron y dejaron atracados en el muelle de espera del RCRA donde habíamos reservado amarre.
Con un roncito, como buenos marineros y observando la salida de una impresionante luna roja menguante, ponía fin a esta especial singladura, llena de momentos inolvidables, algunos muy instructivos y otros para no repetir, pero como siempre intentando disfrutar de los buenos y aprender de los menos buenos.























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