A IBIZA ENTRE TORMENTAS
Hacía mucho que no asumía la máxima responsabilidad en un velero. Aunque tendría al mejor segundo de abordo que conozco y más confío, mi hijo. Pero aunque hemos hecho muchas millas juntos, sería la primera travesía de altura solos. Una semana antes ya estaba con las mariposas en el estómago, con los preparativos, lista de la compra y gestión de la llegada del grumete que había invitado, amigo de nueva adquisición con mucha predisposición pero ninguna experiencia. La que más nos preocupaba era la meteorología, que en esta época del año, septiembre, ya es muy tendente a las tormentas, tras un verano tan caluroso como el que hemos tenido. Y efectivamente, lo que parecía que iba a ser una semana apacible de vientos, a dos días vista cambió y el pronóstico era de tormentas. El zarpe lo teníamos programado para el jueves, la idea era recepcionar la compra y salir rumbo a Ibiza, 80 millas más o menos. Pero el miércoles noche ya cayó una tormenta torrencial que afectó a la costa leva...